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10 canciones que explican por qué Bob Dylan ganó el Nobel de Literatura

El énfasis en el lenguaje que transformó al músico en un ícono mundial también le valió uno de los mayores galardones del planeta.
Su nombre sonaba año tras año como una carta a recibir el Nobel de Literatura, pero su rubro lo hacía una carta improbable. Después de todo, pese a tener un manejo lingüístico que desafía a incluso los mejores poetas contemporáneos, Bob Dylan está inherentemente ligado al mundo de la música.

Por eso, despertar esta mañana enterándonos que el hombre nacido como Robert Allen Zimmerman fue finalmente galardonado con el prestigioso título fue una agradable sorpresa. El hecho de que el señor Dylan se haya impuesto sobre otros eternos rumoreados como Philip Roth o Haruki Murakami solo ayudan a dimensionar el impacto inigualable que su pluma ha tenido tanto en los circuitos musicales como literarios.

El reconocimiento es finalmente más que merecido, tomando en cuenta que fue Dylan quien elevó el arte de escribir letras como una parte fundamental de la canción popular, haciéndolas algo poético, evocativo, devastador y experimental al mismo tiempo. Celebrando el hito, aquí te dejamos con 10 canciones (aunque podrían ser muchas, pero muchas más) con las que el viejo Bob cambió la forma de aproximarse al lenguaje en la música popular.

A Hard Rain’s a-Gonna Fall (‘The Freewheelin’ Bob Dylan’, 1963)

Una de las primeras demostraciones de la ambición lírica de Dylan. Una corriente de conciencia tan poética como inescrutable. Hasta el día de hoy es difícil decir de qué está hablando, pero la imaginería es poderosa.

Blowin’ In The Wind (‘The Freewheelin’ Bob Dylan’, 1963)

La capacidad de Dylan de transformar sentimientos políticos en algo que suena absolutamente personal es uno de sus grandes legados. ‘La respuesta, mi amigo, está soplándose en el viento’ sigue siendo una de las líneas más evocativas en la historia de la música.

The Times They Are a-Changin’ (‘The Times They Are a-Changin’, 1964)

Dylan en modo himno, despachando una declaración generacional que es masiva, conmovedora y rica en lenguaje.

Mr. Tambourine Man (‘Bringing It All Back Home’, 1965)

Una de las melodías más bellas que Dylan haya puesto en cinta viene acompañada de una de sus letras más impenetrables, inspiradas por el trabajo de los grandes surrealistas. Imposible decir con claridad de qué habla, pero Bob lo hace sonar trascendental.

Maggie’s Farm (‘Bringing It All Back Home’, 1965)

Algunos dicen que Maggie’s Farm es una especie de declaración de independencia de Dylan contra los grilletes del movimiento folk. Sin embargo, como sus mejores trabajos, las letras están abiertas a múltiples interpretaciones.

Like A Rolling Stone (Highway 61 Revisited, 1965)

El mayor himno en una carrera llena de ellos, además de representar una de las mayores revoluciones en la historia de la música, con el paso definitivo de Dylan del folk a la música eléctrica. La frase ‘¿Cómo se siente?’, dirigida con una mezcla de ira y júbilo a lo que probablemente fue una antigua amante, sigue cortando profundo, como todas las letras de esta obra maestra.

Desolation Row (Highway 61 Revisited, 1965)

Probablemente la cúspide de la ambición lírica y musical de Dylan, un estudio de personajes surrealista, experimental y extenso, con algunas de las imágenes líricas más enigmáticas del cantante. Como dijo Alfredo Lewin: “El resultado cambió la música rock para siempre, y nos dio una figura de la talla de Shakespeare o James Joyce tal vez”.

Just Like A Woman (Blonde On Blonde, 1966)

Algunos acusaron a Dylan de bordear peligrosamente en la misoginia por este retrato de una ex amante. Sin embargo, Bob ofrece, en letras que impresionantemente fueron semi-improvisadas, un retrato complejo sobre las relaciones humanas que es tan agresivo como conmovedor.

All Along The Watchtower (John Wesley Harding, 1968)

Incluso en una de sus canciones más narrativas, la poesía de Dylan es difícil de analizar. Hay académicos que han dedicado buena parte de su tiempo a descubrir el significado oculto detrás de esta legendaria conversación entre un bromista y un ladrón, y hay tantas interpretaciones como personas que la analizan.

Idiot Wind (Blood On The Tracks, 1973)

Dylan ha insistido en numerosas ocasiones que las canciones de Blood On The Tracks no son autobiográficas ni tienen que ver con el divorcio de su entonces esposa Sara. Sin embargo, es difícil creer que alguien podría escribir un álbum tan devastador sin haber pasado por esa experiencia, e Idiot Wind es la cápsula perfecta de la vulnerabilidad dolorosa del disco: Una destilación de amargura, rabia, confusión y resignación.

Fuente: http://sonarfm.cl/sonarfm/noticias/especial-10-canciones-que-explican-por-que-bob-dylan-gano-el-nobel-de/2016-10-13/101837.html