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El regreso de Nacha Pop

La gran banda de la movida madrileña, regresa con nuevo disco en estudio, el primero desde El momento, publicado en 1987, un año antes de la disolución de la formación. Pero algo más importante: se trata del primero y el único desde la muerte en 2009 de Antonio Vega, autor de Chica de ayer o Lucha de gigantes.

El responsable de este regreso discográfico que nadie se esperaba es Nacho García Vega, miembro original de la banda y principal compositor del grupo junto a su primo Antonio. “Nacha Pop es un proyecto que es mío legítimamente. Nunca he tenido la sensación de que la gente no quiera que el grupo regrese con un disco”, opina García Vega, que compone las 12 canciones del próximo álbum. Se llamará Efecto inmediato y su salida está prevista para febrero de 2017. “Con el título del disco intento llamar la atención. No quiero pasar inadvertido. Efecto inmediato es por esa sensación que pretendes cuando haces música”, explica.

ANATOMÍA DE UN REGRESO
Este regreso discográfico colea de lejos, pero pocos sabían que avanzaba por sí mismo. El verdadero pistoletazo de salida se podría incluso remontar a 2006 cuando García Vega se asoció con Carlos Martos para producir en el Teatro Monumental de Madrid un concierto en el que los grupos más representativos de la llamada edad de oro del pop español se juntaron sobre un escenario en un derroche de nostalgia. Ahí estaban Nacha Pop, pero también La Unión, Los Secretos, Mamá, La Frontera, Glutamato Ye-Ye y Germán Coppini actuando con la Orquesta Sinfónica de RTVE, con Adrián Leaper al frente, para ofrecer una visión distinta de clásicos de los ochenta. Este espectáculo ayudó a reactivar el espíritu de Nacha Pop y hacer posible la reunificación.

La banda se separó en 1988 por las diferencias artísticas entre Nacho y Antonio, los dos grandes compositores y líderes del grupo. Ambos tuvieron carrera en solitario pero la de García Vega apenas tuvo repercusión en comparación con la de su primo Antonio, quien, pese a los problemas personales y su irregularidad artística, siguió agrandando su figura con canciones sobresalientes como Anatomía de una ola, Esperando nada, Se dejaba llevar por ti, Pasa el otoño en Madrid o Estaciones.

Ciertamente, este regreso llama la atención, sin la presencia de su figura más carismática, tan querida por el público: Antonio Vega. García Vega reconoce que será “la prueba del algodón” para la banda sin él y asegura que “es un homenaje a Antonio Vega, hecho con sudor y mucho cariño”. “La decisión de grabar este disco en estudio fue tomada en tres momentos. En 2008, Antonio y yo nos pusimos a grabar maquetas de lo que iba a ser el nuevo disco de Nacha Pop, pero Antonio murió. En 2013, yo tocaba como Nacho García Vega, con mi repertorio, pero mi mánager me empezó a meter en la cabeza este proyecto. Y, finalmente, durante este año hemos actuado en 30 conciertos con el nombre de Nacha Pop, sin nada de promoción, con discreción. La acogida ha sido apabullante. Si las cosas hubieran ido peor en esas actuaciones, no lo habría activado en un disco. Creo que el test humano del escenario ha sido sobresaliente”, explica el músico, que sabe que la existencia de Nacha Pop sin Antonio Vega no tendrá el beneplácito de todos. “No me preocupan los odiadores. Sé que habrá polémica por ahí fuera, por Internet y las redes sociales, pero a la gente que no le guste lo único que puedo decirles es que no preste atención. Me he hecho fotos con unas 1.500 personas en estos conciertos con el nombre de Nacha Pop. Tiene sentido hacerlo. Si siguiera con mi carrera como Nacho García Vega, me tendría que desprender de mi bagaje con Nacha Pop y no estoy dispuesto”, dice el músico, quien compuso tres decenas de canciones para Nacha Pop, entre ellas Grité una Noche, Vístete o Nadie Puede Parar.

Efecto inmediato cuenta con una canción, Haz el favor, en la que se escucha una guitarra de Antonio Vega. También hay otra Así de claro, con la participación de otro miembro original del grupo, el bajista Carlos Brooking. El disco está producido por Tony Carmona, quien también aporta guitarras, teclados y coros. Carlos Prieto Moha y J. Manuel Pizarro, ambos de Mägo de Oz, ponen su violín y flauta en el trabajo.

Fuente: elpais.com